Miro al cielo en la noche, y miro las estrellas, tu rostro reflejado en ellas,
mientras recuerdo tu voz, tu sonrisa, tu alma, tus ojos.
Pasa una estrella fugaz y pido un deseo en tu nombre, ruego a Dios que se
haga realidad y que además en este mundo se recuerde por siempre toda tu bondad.
En mi corazón quedarás por siempre como una hermosa melodía, como el canto de los
ruiseñores, llenándolo todo con tu melodiosa armonía.
Pero sé que estás conmigo, cuidando mi camino, protegiéndome para que no me pase nada,
y recordándome siempre como debo ser en el mañana.
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