domingo, 19 de diciembre de 2010

Un destello de la mirada de una niña pequeña contiene la misma sabiduría que la Naturaleza implanta en el corazón de cada forma viva.


¿Cuántas miradas se esconderán pretendiendo no saber que al mundo herido hay que ayudar? Y es de todos el deber.


Mientras más grande es la estrella, más grande es el objetivo.


En infinitas expresiones yo vengo y voy, pero la Inmortalidad es mi juego.

Si no tienes aquella memoria de cariño, estas condenado a buscar en el mundo algo que te llene.


Es evidente que los niños truenan contra la negligencia, temblorosos contra la indiferencia y gritan lo justo para ser escuchados.


Le pedí un favor a mi vecina y dijo que más tarde. ¿Que le ha sucedido a la gente? ¿Hemos perdido el amor o qué?


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